Gérmenes, ¿dónde?

Si estás pensando en microorganismos como amenazas microscópicas esperándote en cualquier rincón de tu casa… relájate. Si bien es cierto que están por todos lados, los microorganismos no nos hacen enfermar necesariamente, de hecho algunos son muy necesarios para el ser humano como la flora bacteriana cutánea o intestinal.

Están en un ecosistema que se mantiene en equilibrio, y este equilibrio viene dado por el nivel de acidez, la presencia de otros microorganismos y la higiene personal y ambiental.

Lo mejor es aprender a convivir con ellos, reduciéndolos con una buena rutina de desinfección que los limite especialmente en sus refugios favoritos:

La entrada
Cuando entramos en casa, lo hacemos arrastrando todos los microorganismos que hemos ido recolectando con nuestros zapatos por la calle. Una estupenda costumbre, a copiar de los japoneses, es la de descalzarse antes de entrar y utilizar unas zapatillas únicas para andar por casa.

La cocina
En esta zona, además de los microorganismos de nuestra propia piel debemos sumar los de los alimentos que manipulamos y la elevada presencia de humedad. Limpia y desinfecta a menudo la fregadera, la zona de manipulación de alimentos o el tirador del frigorífico.

El baño
El inodoro, el lavamanos y la bañera son las zonas de mayor contaminación por la gran presencia de humedad, que suele reconocerse en forma de hongos y enmohecimiento en algunas superficies. Además de la humedad, si el agua es muy dura, quedan incrustaciones de cal al secarse. Esto afecta a las superficies, les da un color blanquecino y les quita brillo. Esto es como una esponja para muchos microorganismos, se meten dentro de los orificios dando cambios de color (oscuro) e incluso olor. Por eso es muy importante que los limpies con productos que tengan un pH ácido. Así te aseguras de que eliminas la cal y evitas que los hongos se depositen.

Ropa de casa y personal
Pasamos unas 7 horas en contacto directo con nuestras sábanas. Es nuestra piel la que tiende a aumentar el número de bacterias en este tipo de tejido, así que el nivel de limpieza e higiene de nuestra piel será fundamental para prevenir la proliferación de microorganismos. Lo mismo es aplicable a nuestra ropa personal, en especial la ropa interior: al estar en contacto constante con nuestra piel, necesitan un mayor nivel de higiene.

También podría interesarte




Con tu opinión esta web está cada día más guapa.Cuéntanos lo que te gusta y lo que te gustaría mejorar. Es la forma
de conseguir que esta web sea la mejor amiga de tu hogar.