
12 de Noviembre de 2009 |
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Así que, uno, no subestimemos el trabajo físico que supone trabajar en casa y, dos, tomemos algunas medidas preventivas para evitar dolencias y lesiones.

Es normal pensar que lo hacemos todo bien, pero si nos analizamos mientras desarrollamos ciertas tareas, nos sorprenderemos adoptando posturas perjudiciales o torsiones poco naturales que a la larga pueden derivar en lesiones más graves.
Aquí tienes 5 consejos básicos, esos que deberías tener siempre presentes.
1. Tienes dos brazos, utiliza ambos. Especialmente en las tareas más sencillas como limpiar el polvo o los cristales. No sólo evitarás sobrecargas, además trabajarás ambas extremidades tonificando todos los músculos por igual.
2. Las prisas, fuera de casa. Tenemos cosas más importantes que hacer que limpiar, es evidente, pero un error es querer acabar cuanto antes. Eso nos lleva a hacer movimientos bruscos y violentos. Por ejemplo, cuando levantamos peso podemos hacerlo bruscamente inclinando la espalda y cargando todo el peso en ella o poniendo más cuidado, aprovechando la fuerza de las piernas y flexionando rodillas. Si lo ves claro, ponlo en práctica desde ya.
3. ¡1,2,3… cambio! Al estar ocupados ni siquiera nos damos cuenta, pero lo cierto es que podemos estar largos ratos en una misma posición, perjudicando nuestros músculos y articulaciones. La solución: cambiar de postura con frecuencia o hacer pequeñas pausas.
4. No te hagas el valiente. Para limpiar lugares u objetos inaccesibles, ayúdate de utensilios extensibles o lo suficientemente largos para evitar malas posturas. Del mismo modo, al barrer, utiliza siempre recogedor con varilla para evitar agacharte innecesariamente.
5. Utiliza el sentido común. El cuerpo nos habla, sólo tenemos que estar un poco atentos y detectar esos movimientos y posturas que nos incomodan. Y si sufrimos alguna dolencia o lesión, nunca hay que infravalorarlas. Pueden ser insignificantes pero también pueden ir a más.
Limpiar sin morir en el intento
Que quede una cosa clara: limpiar es trabajo duro. No sólo implica un esfuerzo físico considerable, sino que, al realizarlo casi a diario, puede ocasionarnos malos hábitos y problemas de salud.Así que, uno, no subestimemos el trabajo físico que supone trabajar en casa y, dos, tomemos algunas medidas preventivas para evitar dolencias y lesiones.

Es normal pensar que lo hacemos todo bien, pero si nos analizamos mientras desarrollamos ciertas tareas, nos sorprenderemos adoptando posturas perjudiciales o torsiones poco naturales que a la larga pueden derivar en lesiones más graves.
Aquí tienes 5 consejos básicos, esos que deberías tener siempre presentes.
1. Tienes dos brazos, utiliza ambos. Especialmente en las tareas más sencillas como limpiar el polvo o los cristales. No sólo evitarás sobrecargas, además trabajarás ambas extremidades tonificando todos los músculos por igual.
2. Las prisas, fuera de casa. Tenemos cosas más importantes que hacer que limpiar, es evidente, pero un error es querer acabar cuanto antes. Eso nos lleva a hacer movimientos bruscos y violentos. Por ejemplo, cuando levantamos peso podemos hacerlo bruscamente inclinando la espalda y cargando todo el peso en ella o poniendo más cuidado, aprovechando la fuerza de las piernas y flexionando rodillas. Si lo ves claro, ponlo en práctica desde ya.
3. ¡1,2,3… cambio! Al estar ocupados ni siquiera nos damos cuenta, pero lo cierto es que podemos estar largos ratos en una misma posición, perjudicando nuestros músculos y articulaciones. La solución: cambiar de postura con frecuencia o hacer pequeñas pausas.
4. No te hagas el valiente. Para limpiar lugares u objetos inaccesibles, ayúdate de utensilios extensibles o lo suficientemente largos para evitar malas posturas. Del mismo modo, al barrer, utiliza siempre recogedor con varilla para evitar agacharte innecesariamente.
5. Utiliza el sentido común. El cuerpo nos habla, sólo tenemos que estar un poco atentos y detectar esos movimientos y posturas que nos incomodan. Y si sufrimos alguna dolencia o lesión, nunca hay que infravalorarlas. Pueden ser insignificantes pero también pueden ir a más.








