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18 de Noviembre de 2009 | 0 comentarios

Que la falta de comunicación no le quite la sonrisa a tu hogar

Son muchos los prejuicios que todavía existen sobre las tareas del hogar, y el más generalizado es el de que la mujer de la casa se ha de encargar de todo. Por suerte, en los últimos años hemos avanzado algo en este aspecto y hoy en día la colaboración de todos los miembros de la familia es un hecho cada vez más frecuente y extendido.

Ahora bien, cada hogar es un mundo, y a veces la simple falta de comunicación hace que no todos cumplan con las tareas asignadas.

Que la falta de comunicación no le quite la sonrisa a tu hogar

¿Qué podemos hacer si nos pasa esto?

En primer lugar, lo más simple: hablarlo. Aprovecha un desayuno o una comida en la que estéis todos y saca el tema con el objetivo de que entre todos podáis conseguir que cuidar de vuestra casa y de vosotros mismos sea no sólo sencillo, sino aún más productivo.

En segundo lugar, repartíos bien las tareas. Es una buena idea que cada uno comente sus preferencias y sus pegas a hacer tal o cual cosa, y después tratar de entender que hay cosas que deben hacerse sí o sí, y otras que pueden distribuirse equilibradamente según las preferencias de cada uno. En esta web hay una herramienta que te irá muy bien en este sentido: el planficador.

En tercer lugar, compromete a todos los miembros en el seguimiento de las tareas. Si sólo tú controlas lo que hacen o dejan de hacer los demás acabarás siendo el malo de la película, además de que adquirirás más responsabilidades (y con ello también más problemas) de las que puedes administrar. Si entre todos compartís el control, cada uno se sentirá parte del trabajo y del resultado.

Y para concluir, el mejor y más sencillo consejo: una actitud positiva es fundamental. Ya que tienes que hacerlo de todos modos, no refunfuñes tanto. Pon un poco de música y trata de pasarlo bien.

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